(Milenio.com) Se acerca Halloween, la fecha en la que, entre muchas otras cosas, se dice que se rompe el velo entre la tierra de los vivos y los muertos, con lo que las almas de quienes fallecieron, encuentran fácil regresar al plano terrenal y los avistamientos de fantasmas son más comunes que nunca, o eso es lo que suele decir la gente.   Es aquí cuando nos preguntamos cómo lucirá realmente un fantasma, pues según la representación que se les ha dado en la historia, es sencillo imaginar a seres voladores cubiertos con una sábana arrastrando un par de cadenas, pero ¿por qué esta imagen se volvió tan común?

Primero que nada y para entender el origen de esta imagen, hay que entender el significado de la palabra fantasma, que se originó del griego «phántasma» y que se adoptó en el latín como phantasma. Esta es una palabra derivada del verbo «phanein» que significa, brillar, visualizarse o mostrarse y se utiliza también para referirse a una «aparición».

La relación de la humanidad con la muerte es estrecha y profunda, y, como pudiera ser una de las grandes incógnitas del universo, nuestra falta de conocimiento nos ha hecho crear historias y explicaciones que más tienen que ver con la magia y nuestro deseo profundo de volver a ver a quienes se han ido, o bien, de imaginar que seguiremos en el mundo aun después de que nuestro cuerpo deje de servir.  Es así que los fantasmas son en realidad seres muertos que asemejan su forma a la que tenía su cuerpo humano, aunque se han desprendido de él, y realizan apariciones entre las personas que siguen con vida.

¿Por qué los fantasmas son representados con una sábana? 

En la edad media, época en la que emergieron numerosos relatos relacionados con la muerte y lo mágico, se empezó a hablar de los fantasmas como seres que regresaban a la tierra de los vivos utilizando lo último que habían vestido.  En esos tiempos, ya era costumbre embalsamar los cuerpos y luego cubrirlos con una sábana blanca, llamada sudario, que estaba fabricada de  para enterrarlos de aquella manera, por lo que toda la eternidad estarían cubiertos por esta tela.  Es así que, lo más lógico es que el espíritu de la persona apareciera utilizando la sábana que cubría su cuerpo en el momento de ser sepultada.

Conforme pasa el tiempo, y las costumbres para enterrar a nuestros muertos van cambiando, al menos en el mundo occidental, el imaginario sobre los fantasmas ha ido cambiando, sólo un poco, pues ahora, al ser enterrados con sus mejores ropas, es posible que su regreso al mundo humano sea con aquello puesto, o bien, con la ropa que llevaban puesta al momento de morir, si fue un deceso repentino y violento, principalmente.